Los nuevos modelos flexibles de trabajo, podrían ser la solución para reducir los niveles de contaminación en grandes urbes como la Ciudad de México. 

Un estudio realizado por Regus, indica contar con espacios de Coworking y Oficinas Virtuales, ayudan a mejorar la movilidad de las personas y reducen el tránsito vehicular. “Si se incrementara el uso de espacios de trabajo flexible en el mundo laboral y empresarial, se reducirá los niveles de dióxido de carbono a 214 millones de toneladas al año para el 2030, equivalente a la cantidad de carbono que absorberían 5.5 mil millones de árboles en un lapso de 10 años”, señala la firma en el estudio.

Dentro del estudio, se hace un análisis que señala que estas nuevas modalidades de trabajo aportarán más de 10,000 millones de dólares a la economía de 16 países, cifra aún mayor al PIB actual de Japón y Alemania en conjunto, permitiendo un ahorro de más de 3,500 millones de horas en traslado a oficinas. Además, está comprobado que los empleados son mucho más felices y productivos con modelos flexibles de trabajo.